Organizaciones que defienden a víctimas de abusos dicen que este caso destapó cómo presuntamente el papa Francisco y otros dos papas encubrieron el abuso sexual de un religioso. AFP


Asociaciones estadounidenses de víctimas de sacerdotes pedófilos reclamaron el jueves que el Vaticano haga público el expediente de un exprelado acusado de agresiones sexuales, denunciando una política de "sofocación sistemática" por parte de la Iglesia Católica.

El reclamo se produce después de la difusión el sábado de una carta del exembajador del Vaticano en Estados Unidos, Carlo Maria Vigano, quien acusó al papa Francisco de encubrir los abusos sexuales cometidos por el cardenal estadounidense Theodore McCarrick, cometidos hace varias décadas.

Esta acusación ha causado problemas dentro de la iglesia, dividida entre la tendencia liberal defendida por el papa argentino, y una corriente ultraconservadora opuesta al pontífice.
Hay una red criminal dentro de la iglesia católica que está cubierta por obispos de ambos lados y y que deben ser expuestos y procesados, y el caso (McCarrick), aclarará esto”
Peter Isley
Ending Clerical Abuse

El cardenal McCarrick, de 88 años, renunció a fines de julio pese a rechazar las acusaciones. Obispo y arzobispo de la arquidiócesis de Nueva York antes de partir a Washington en 2001, es uno de los cardenales estadounidenses más destacados en el exterior.

Peter Isley, de la organización Ending Clerical Abuse (ECA), dijo que el expediente "destaca hechos sobre cómo el papa Francisco y otros dos papas, Benedicto y Juan Pablo, han encubierto el abuso sexual de un religioso". "Esto nos traerá respuestas", agregó.

En una conferencia de prensa frente a la embajada de la Santa Sede en Washington, rechazó de igual manera a las corrientes "liberales y conservadoras" de la iglesia.

Isley denunció que "hay una red criminal dentro de la iglesia católica (...) que está cubierta por obispos de ambos lados y y que deben ser expuestos y procesados, y el caso (McCarrick), aclarará esto", afirmó.

Becky Ianni, directora de la red de sobrevivientes a los abusos de los sacerdotes (SNAP) denunció por su parte "la cobertura sistemática de abuso sexual" del Vaticano.

La iglesia católica estadounidense también ha estado sacudida hace semanas por un escándalo de abuso sexual en Pensilvania (este) perpetrado por más de 300 "sacerdotes depredadores" que han agredido sexualmente, al menos, a mil niños.

La carta de Vigano "parece ser muy oportunista", comentó la abogada de SNAP, Pamela Spees, solicitando una investigación federal sobre las acusaciones contra la iglesia y cómo los sacerdotes condenados por pedofilia han escapado a la persecución por ser transferidos al exterior.

Foto archivo del ex enviado del Vaticano a EE.UU., el arzobispo Carlo María Vigano. AFP


Iglesia de EEUU dividida por acusaciones de que el papa ignoró abusos sexuales

La controversia sobre un supuesto encubrimiento de alto nivel sobre abusos sexuales de la Iglesia en Estados Unidos ha revelado una profunda brecha entre los obispos estadounidenses, que refleja tanto el daño causado por los escándalos de pedofilia que sacudieron al Vaticano como la actual división política del país.

El arzobispo Carlo María Vigano, enviado del Vaticano en Washington entre 2011 y 2016, desató una tormenta cuando afirmó la semana pasada que el papa Francisco ignoró sus advertencias en 2013 sobre presuntos abusos cometidos por el prominente cardenal estadounidense Theodore McCarrick.

Las declaraciones de Vigano han aumentado las especulaciones sobre una campaña contra el pontífice por parte de conservadores de la Iglesia en Estados Unidos, donde vive la cuarta población católica más grande del mundo, según datos del gobierno de Estados Unidos.

"Es un momento de confusión para todos nosotros", dice Paul Elie, investigador del Centro Berkley para la Religión, la Paz y Asuntos Mundiales en la Universidad Georgetown, una universidad católica en la capital del país.

De un lado, cardenales como el progresista Joseph Tobin de Newark, Blase Cupich de Chicago y Robert McElroy de San Diego se apresuraron a la defensa del pontífice, denunciando a Vigano como un "guerrero ideológico" conservador.

Pero otras figuras de la Iglesia, como los obispos Joseph Strickland de Texas y David Konderla de Oklahoma se unieron al cardenal Raymond Burke, un testaferro estadounidense conservador en el Vaticano, para respaldar las afirmaciones de Vigano.

Para Elie, estas voces discrepantes son el resultado directo de la tolerancia de Francisco a los diferentes puntos de vista.

"Debido a que Francisco no está inclinado a un estilo autoritario, ha permitido que se exprese abiertamente un grado mucho mayor de disidencia que sus predecesores", dijo Elie a la AFP.

"La gente ahora habla por sí misma mucho más de lo que solía hacerlo", finalizó.